Tras una extensa y meticulosa renovación, esta vivienda encarna un diálogo perfecto entre la sofisticación contemporánea y el encanto mallorquín.
Organizada en cuatro niveles, esta casa adosada ofrece tres amplios dormitorios en suite y la posibilidad de transformar una generosa oficina en un cuarto dormitorio. Los interiores están bañados por luz natural, con techos altos y acabados elegantes. Los arcos de piedra originales y los materiales seleccionados a mano enriquecen aún más el carácter de la vivienda, logrando el equilibrio perfecto entre patrimonio y diseño moderno.






